Es muy frecuente que tras el embarazo se produzca una caída aguda de cabello, conocida como efluvio postgestacional. Es un proceso totalmente reversible y transitorio, debido al cambio hormonal que se produce tras el parto.

Esta caída de cabello puede durar entre 3 y 6 meses y posteriormente se va a ir recuperando lentamente hasta la normalidad. El efluvio postgestacional no conlleva daños irreparables, ya que los folículos pilosos se encuentran intactos. Sin embargo la caída de cabello puede llegar a ser bastante severa y en ocasiones conlleva un importante malestar psicológico.

Para acelerar el proceso de recuperación y mejorar la calidad de la fibra capilar se pueden seguir tratamientos con base vitamínica así como mesoterapia con plasma rico en plaquetas. Estos tratamientos son completamente inocuos, por lo que son recomendables incluso si la mujer está en período de lactancia.