El trasplante capilar es una técnica que consiste en la redistribución del cabello de áreas más pobladas a otras menos pobladas, mediante cirugía. Se realiza de forma ambulatoria bajo anestesia local.

El candidato ideal es un paciente sano con una expectativa coherente respecto al resultado, que además esté dispuesto al apoyo con tratamiento médico postquirúrgico para perpetuar el resultado.

Salvo las contraindicaciones generales y procesos de base inflamatoria o infecciosa activos, se pueden resolver con éxito casos de todo tipo de alopecia, ya sea androgenética, de patrón femenino, cicatriciales primarias y secundarias o alopecias traumáticas como las producidas por tracción repetida o apoyo mantenido. Muchas de ellas son irreversibles y no responden suficientemente a tratamiento médico.

La cirugía de trasplante capilar es un complemento fundamental para resolver con éxito casos como alopecias por traumatismo, radioterapia, quemaduras, liquen, alopecia frontal fibrosante, reconstrucción de cejas, pestañas, barba, patillas o pubis.