Con la técnica FUE, la extracción de las unidades foliculares se realiza de manera menos invasiva. Con un punch de 0,8 mm se extraen uno a uno los injertos dejando una pequeña herida que no requiere sutura y que curará espontáneamente, sin cicatriz visible posterior. Es necesario rasurar la zona donante para poder extraer los folículos.

Tras la extracción de los folículos se procede a la implantación en la zona receptora, siguiendo el diseño previamente acordado con el paciente.

Esta intervención resulta más larga en cuanto a tiempo, debido a la extracción individual de cada una de las unidades foliculares, siendo necesarias unas 7-8 horas para realizarla.